miércoles, 8 de octubre de 2014

Presupuestos y rebajas




A los empresarios no le gustan unos presupuestos con lo que Fabra 'traga' (Foto: El MUNDO)


Ya tenemos presupuestos generales del estado para 2015 y con ellos pasa como con las elecciones: todos ganan, o todos pierden, en función de quien los valora. Por ejemplo, el presidente de la diputación de Castelló, Javier Moliner, está encantado de la vida con los números del ministro Cristóbal Montoro y no escatima elogios en su alabanza porque impulsan “grandes hitos de especial importancia” para la provincia. Por cierto, lo mismo que dijo el año pasado. Por su parte el secretario general del PSPV, Ximo Puig, escribió en su cuenta de twitter que no “le salen las cuentas” y que faltan 426’4 millones de euros para que los valencianos estemos en la media de lo que se invertirá en el resto de comunidades. Y entre unos y otros, entre los palmeros y los agnósticos, ahí, en el término medio, no crean que está la virtud, no: Ahí está Alberto Fabra y su Consell.

Juan José Moragues, titular de Economía, fue el encargado de dar la cara por su presidente para que a éste no se la partan. Allí, en Madrid, si le da por quejarse mucho ó aquí, en la Comunidad, si se pone estupendo como el compañero Moliner al ensalzar los números. No quedaba otra y por ahí, por el camino del medio, ha tirado Fabra por boca de su portavoz al decir que son unos presupuestos ‘positivos pero a la vez insuficientes’. Vamos, que ni chicha ni llimonà. A ver si lo entiendo: a Alberto Fabra le gustan pero no mucho, pero le gusta mucho menos reconocer en voz alta que no resuelven el grave problema de falta de financiación que arrastra desde hace décadas la Comunidad Valenciana y, claro, prefiere echarle la culpa a…. Zapatero.

Es un problema de valentía, o de sumisión al jefe, que no tienen otros que también antes le echaron la culpa al anterior presidente, pero que reconocen hoy la (mucha) culpa que tiene el actual. Más allá de la ‘desleal’ oposición que sólo piensa en el tripartito y els Països Catalans, hay colectivos nada sospechosos que critican abiertamente el maltrato de Mariano Rajoy para con esta tierra y sus gentes. Así lo ha dicho Vicente Boluda presidente de AVE, la patronal valenciana. Hartos ya d’ofrenar noves glóries a Espanya, y hartos de esperar que Alberto Fabra defienda en Madrid sus propuestas, los patronos van por libre y recuerdan que los valencianos aportamos un 9,5 por cien del PIB estatal y recibimos sólo el 6,9 por cien de la inversión destinada a las comunidades autónomas pese a representar el 10,7 por cien de la población. La inversión territorializada sube respecto al año pasado, y es de agradecer, pero si se compara con la del último ejercicio del malvado Zapatero, la Comunidad Valenciana resulta ser la segunda autonomía más penalizada con un retroceso de la inversión que ronda el 50 por cien. Por cierto, que la peor tratada en esa comparación es Catalunya… vamos, por si explica algo de lo que está pasando allí.

Claro que la queja de los empresarios es interesada. Cómo sus colegas del norte, también para ellos la pela es la pela. Hablan del dinero que no llega para infraestructuras, el trozo del pastel del que más y mejor comen, pero no se les ha oído decir nada sobre el carácter profundamente antisocial y discriminatorio de unos presupuestos que contribuyen a ensanchar aún más la brecha social y la desigualdad de oportunidades entre españolesPara hablar de Educación conviene echar la vista atrás. La perspectiva del poco tiempo transcurrido da una idea del proceso de voladura controlada del sistema educativo español basado en la igualdad, la universalidad y la gratuidad: Desde que el Rajoy llegó a La Moncloa se ha recortado en un 25 por cien, una cuarta parte, el presupuesto para la enseñanza pública. Hay más números para explicarlo: la educación infantil y primaria ha perdido un 40 por cien de financiación en ese periodo y un 60 por cien la Secundaria y la Formación Profesional. En Sanidad se congela el presupuesto para el pago a la dependencia, pero el hachazo a las prestaciones sanitarias y farmacéuticas es de los que duelen: pasa de 73,7 a 53 millones de euros. No nos va mejor a los parados, porque las dotaciones al desempleo se reducen el 15 por ciento y en 2015 sólo el 19 por ciento de parados cobrará algún tipo de prestación contributiva. Será así porque un ministro iluminado vaticina que habrán menos inscritos en las listas del paro. Y lo dice justo la semana en que el desempleo vuelve a subir en Castelló, algo más de 1.700 castellonenses han perdido su empleo y el número de parados se sitúa en 60.211.

Menos mal que entramos en año electoral; es decir, de rebajas. Y los hay que en esas circunstancias no se pueden reprimir: Les pueden las encuestas. Es el caso del alcalde de Castelló, Alfonso Bataller, que se suma a la fiesta y anuncia una bajada del UNO por ciento en la tasa de basuras y lo mismo en el impuesto municipal de vehículos. NO llegará a un euro por recibo. Con la reducción del IBI tampoco nos va a ir mucho mejor... vamos, limosna en estos tiempos de crisis.
Así que, con perdón: ¡A la mierda¡ que les dijo aquel… ó ¡qué se jodan¡ que nos dijo la otra.


Publicat al 'Levante de Castelló' el 4 d'octubre de 2014

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