| Destacados líderes del PP de Castellón de visita al Hospital Provincial |
Del aeropuerto de Vilanova sabíamos por confesión propia, aunque fuera a los nietos y “robada” por las cámaras de televisión en una tierna escena familiar, que se trataba del aeropuerto del abuelito. Ya no lo es. Del Hospital Provincial de Castelló se sabía por lo que cuentan unos, y pese a lo que otros muchos callan, que se trata del chiringuito del partido. Así fue durante los años en los que Carlos Fabra hizo y deshizo a su antojo colocando a cuantos amigos, familiares y compañeros quiso. Eran años de total impunidad en los que Fabra se vanagloriaba de no ser capaz de recordar “a la cantidad de gente que habré colocado en 12 años” según se recogía en las grabaciones que en lebrero de 2009 desveló la cadena SER. Y entre los colocódromos favoritos de Fabra, del PP, ocupa un lugar destacado el Hospital Provincial junto a Penyeta Roja, el Puerto de Castelló, el Consorcio Provincial de Bomberos o la Escuela Taurina, por citar sólo algunos; que en otros, como la oficina de colocación en que se convirtió RTVV, no llegó a tener tanta mano.
Al parecer la barra libre que se servía en
el chiringuito del provincial daba para muchos y de ella se beneficiaron
también algunas empresas amigas que contrataron no sé si por encima de sus
posibilidades, pero parece ser que sí por encima de lo que tenían firmado. Que
es mucho. Y pese a ello muchos lectores van a compartir conmigo la sensación de
que a uno no acaba de sorprenderle todo lo que estamos sabiendo estos días. Son
de esas cosas que se “saben en Castelló”
pero de las que nadie hablaba. Los
más de veinte años de gestión del PP en el Hospital Provincial han dejado de
estar bajo sospecha para pasar a estar bajo la investigación de la fiscalía anticorrupción y eso, en esta provincia, ya sorprende un poco más.
![]() |
| Javier Moliner junto al ex gerente Rafael Arce |
Las revelaciones del ex gerente que nombró
el último conceller de Sanidad del PP meten de lleno al presidente Javier
Moliner en el ojo del huracán. Esta no es una cosa del pasado, de la
herencia de Fabra como lo fueron las misteriosas herencias de Francisco Martínez o el caso de la
depuradora de Borriol. Esta es ya su época, es su responsabilidad, y la
denuncia viene de unos de los suyos que asegura haber recibido amenazas de muerte por
intentar poner orden y desmontar el chiringuito. Tanto es así que custodió en
una notaría de la capital “por si le pasaba algo” la información que en su día
puso en manos de los servicios jurídicos del Consorcio del Provincial y que ahora
ha entregado a la Conselleria.
Javier Moliner asegura que no sabía nada
de todo este asunto. Puede ser. Y puede que sea así porque, sencillamente, nunca
quiso saber nada. Puede ser también. Cuentan quienes han hablado con el ex
gerente que éste asegura que hasta tres veces fue a reunirse con él sin poder
pasar del despacho de su secretaria. De
hecho dice que no le recibió en algo más de un año. Puede ser. Es su versión y
ahora el presidente de la Diputación deberá dar la suya y explicar de forma transparente
su gestión en todo este asunto. El lunes, cara a cara con la Consellera Carmen Montón, tendrá ocasión para ello
en una reunión extraordinaria del Consorcio que promete emociones.
En el fondo, más allá de lo que acabe
dictaminando la justicia, lo que está bajo sospecha es el modelo de gestión que
encierra una estructura de poder como la
que representa el Hospital Provincial. Un centro con novecientos trabajadores,
novecientas familias, que cumple todos los requisitos para acoger una trama de
esas características: Ajeno al control de la Generalitat o del gobierno central
era tierra fértil para sembrar y recoger una buena cosecha de votos y de contratos. Más aún si se
cuenta con la complicidad de algunos sindicatos que no sólo miraron hacia otro
lado sino que disfrutaron también de generosas subvenciones dentro de la barra libre
que se sirvió en el chiringuito del Provincial.
Lo dejó dicho Fabra: “Y toda esa gente es un voto cautivo. Ese
es un voto cautivo, que lo tengáis muy claro".
Pues así de claro, Don Carlos. Y ahora todos
vuelven a votar, veremos.Publicat al Levante de Castelló, 18 de juny de 2016
de Juny de 2016

No hay comentarios:
Publicar un comentario