martes, 12 de mayo de 2015

Amistades peligrosas


Rita Barberá y Alfonso Rus, eran otros tiempos aunque no tan lejanos.



Alfonso Rus, el todavía presidente de la Diputación de Valencia y todavía alcalde de Xàtiva, le ha hecho un favor a su amiga Rita Barberá. Un gran favor y muy posiblemente su último favor político. La revelación de un campechano Rus contando billetes sin pudor en el interior de un coche ha sacado a su amiga del foco mediático por el escándalo Ritaleaks; ya saben, la filtración de las 467 fracturas correspondientes a gastos desmesurados, sin reparar en costes, de la alcaldesa y su equipo en los años más duros de la crisis, esos en los que sus administrados no paraban de apretarse el cinturón. Una práctica cuanto menos indecorosa que ilustra bien a las claras que sí es cierto que hubo algunos -y algunas- que vivieron muy por encima de sus posibilidades. Una forma de (mal)gastar que colocó a la lideresa del PP valenciano en un incómodo escaparate a pocos días del inicio de la campaña. Rita lo pasó mal teniendo que dar explicaciones sobre sus viajes a Londres o Madrid, los hoteles y coches de lujo, los almuerzos, etc. Hasta que llegó Rus con sus billetes para apartarla de las portadas y los plasmas. Al menos de momento, porque en las últimas revelaciones que aportan esas cintas aparece un presunto trato de favor a un sobrino de la alcaldesa.
Veremos que recorrido tienen pero, de momento, Rita sigue ocupando un lugar destacado en la foto de familia que Mariano Rajoy se hizo con los suyos durante la última visita del presidente a la Comunidad Valenciana. Una instantánea en la que faltó Rus a quien ‘borraron’ a ultimísima hora. No es la primera vez. Pasó en la anterior visita de Rajoy hace unos meses cuando la entonces alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, se cayó también del photocall popular por su condición de “pluri-imputada”. A ese ritmo el PPCV y  Rajoy tendrán que ver cómo se lo hacen, porque corren el riesgo de quedarse sin líderes por estas tierras si en cada visita del jefe se ven forzados a prescindir de alguno de ellos, y siempre por asuntos que tienen que ver con la corrupción o por sus problemas con la justicia.
En todo caso hacen muy bien en cuidar esas cosas y más en vísperas de una campaña electoral. En esto si que parece que está funcionando la línea roja de Alberto Fabra: Al menos sirve para blindar a su jefe de fotos con esos grandes compañeros de ayer convertidos hoy en amistades peligrosas. No es una cuestión baladí. El propio Rajoy sabe de experiencias personales que le dejaron un ingrato recuerdo en su álbum de fotos y en las fonotecas. Por ejemplo aquella tarde de julio de 2008 en una visita al puerto de Castelló, con foto en la cubierta de un barco incluida, cuando tuvo palabras de elogio para el entonces líder provincial y hoy presidiario Carlos Fabra: "Es un ciudadano y un político ejemplarpara el PP y también para los ciudadanos de Castellón”. O en aquel mitin en junio de 2009 en el que los populares llenaron a reventar la plaza de toros de Valencia y donde Rajoy juró amor eterno al hoy denostado Francisco Camps con una frase que ha pasado a la historia: “Creo en ti y en lo que haces; te he visto actuar… Siempre estaré detrás de ti, o delante, o a un lado. Gracias Paco". Esta vez Fabra le evitó cualquier riesgo: ni se hizo la foto con Alfonso Rus, ni tuvo necesidad de nombrarlo. El hasta ayer todopoderoso presidente provincial del PP valenciano pasa a ser otro más en la lista de “esos señores” a los que Rajoy se refiere cuando no quiere citar por su nombre y apellidos a aquellos a los deja de mandar mensajes de apoyo y de ánimo.
Lo más cerca que estuvo Rajoy de referirse a Rus fue cuando dijo que en el PP “…somos como somos”. Ese plural los incluye a todos, a los que están y siguen saliendo en la foto y a los que ya no salen pero siguen estando. Un poco más explícito fue Alberto Fabra al afirmar que comportamientos como el de Rus no caben en el “nuevo” Partido Popular que él intenta liderar. Es la gran revelación que nos deja esta precampaña: el PPCV de “siempre”, el de los Carlos Fabra, Sonia Castedo, Alfonso Rus, Ricardo Costa, Rafael Blasco, Hernández Mateo, Enrique Crespo, Juan Cotino, Vicente Sanz, Angélica Such, Víctor Campos, Alfonso Grau, Rafael Betoret, Francisco Martínez, Milagrosa Martínez, etc, se ha refundado y nadie sabe como ha sido. Bueno, sí, parece evidente que ha sido a base de autos judiciales y de condenas que han ido señalando a aquellos a los que Alberto Fabra se ha visto obligado después a apartar. Pero no por traspasar su línea roja, sino porque la opinión pública y la publicada les ponía la cara roja, a él y a su partido. Ninguno ha sido apartado antes de que la prensa o los tribunales los señalara.

Y en esas seguimos, ahora con Rus… ¿quién será el próximo?

Publicat al Levante de Castelló el 09 de Maig de 2015

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