viernes, 23 de mayo de 2014

Jornadas de reflexión



Es González... pero Pons, no Lizondo (Foto: Las Provincias)

En este sábado de mayo les imagino a todos reflexionando, como yo. Es lo que toca en un día tan señalado: Despejar la duda sobre si caerá la décima o llegará la primera. Una vez asumido que será un equipo de Madrid quien gane la Liga de Campeones a los periféricos nos queda sólo un consuelo: También será un equipo de la capital el que pierda la Champions. Algo es algo… y si pierde ese, el que yo deseo, será ya mucho.
Después, si les queda tiempo y ganas, también pueden reflexionar sobre lo ‘otro’: Mañana hay elecciones al parlamento europeo y habrá que pensarse a quien votamos. Bueno, al parecer, no todos. Muchos españoles no tienen nada que reflexionar al respecto porque lo tienen muy claro: Las encuestas dicen que la abstención será la opción mayoritaria mañana y los sondeos más pesimistas apuntan que hasta un 60% de los españoles -seis de cada diez- ‘pasarán’ de ir a las urnas. Desde que en junio de 1985 el Reino de España firmó el Acta de Adhesión a las Comunidades Europeas, desde que dejó de tener sentido aquello tan repetido en el franquismo de que Europa empezaba en los Pirineos, nunca los españoles habían visto a la Unión Europea tan innecesaria ni se habían alejado tanto de ella. Este jueves un estudio del Instituto Elcano arrojó un dato clarificador: Casi la mitad de los españoles, un 43 por cien, creen que las elecciones del domingo no son importantes. Son muchos y lo peor es que cada vez son más.


Cañete y Valenciano en el único debate electoral
La campaña que anoche bajó   el telón no ha hecho mucho por revertir esa tendencia, la verdad. Los dos grandes partidos se la pasaron hablando de lo ‘suyo’. El PSOE ha vivido del machismo de Arias Cañete y de su tozudez al no querer pedir disculpas en tiempo y forma. A Elena Valenciano le han ‘hecho’ la campaña y creo que ha equivocado la estrategia al dejarse llevar por la metedura de pata del candidato popular. Imagino que la cabeza de lista del PSOE habrá hablado mucho de Europa en sus mítines, seguro, pero sólo han trascendido los titulares en los que se metía con Cañete. Y un partido que aspira a conformar mayorías no puede renunciar a colocar sus mensajes y sus recetas de gobierno cuando son legión los ciudadanos que necesitan esperan conocer sus propuestas y sus soluciones. El ramalazo machista de Cañete, con ser grave, no puede convertirse en el eje central de la campaña electoral de un partido que se presenta como alternativa.
Por su parte el PP no se ha salido de la herencia de Zapatero como ya hizo Mariano Rajoy en su discurso de investidura hace dos años. Una cantinela que volverá en la próxima cita municipal y autonómica y nos acompañara hasta las próximas generales. Si acaso una novedad, un atrevimiento: En el PP han ‘escondido’ al presidente José Mª Aznar de sus mítines pero han rescatado una versión más sociológica y menos economicista de su ‘España va bien’ con la afirmación de la vicepresidenta Saénz de Santamaría: “Se ve en las calles, hay mucha más alegría que hace unos meses…". Será en su calle, o en la de Cañete. O será que ellos viven en otros barrios.
En un ámbito más doméstico la foto de la campaña nos la deja Esteban González Pons, naranja en mano, con su guiño a la memoria de Vicente González Lizondo y la reposición de la escena del entonces líder de Unión Valenciana en el Congreso de los Diputados. Pues eso, que muy mal tienen que andar las cosas por el PPCV para sacar a pasear a estas alturas al Cid Campeador del regionalismo valencianista. Pons, que hace días dijo que se va a Europa no por saber hablar inglés “sino porque hablo valenciano”, prometió llevarse esa naranja a Bruselas “para acordarme todos los días de cuáles son mis orígenes y mis obligaciones”. No hace falta tanto numerito: para recordar y defender sus orígenes le bastaría, por ejemplo, con haberse opuesto en su día al cierre de RTVV; un cierre que, por cierto, nunca hubiera consentido el tan añorado González Lizondo. Claro que la suya era otra forma de defender “lo nostre”, como gustaba decir a Lizondo.
Lola Johnson y Jaraba, los dos imputados (Foto. Miguel Lorenzo)
Por cierto que RTVV vuelve a ser noticia en el final de la campaña como lo fue la noche de la pegada de carteles. La justicia va a investigar la denuncia de Compromís contra cinco ex directivos la radiotelevisión por supuestos delitos de malversación, apropiación indebida y administración desleal. Ya hay una primera víctima política de ello: Lola Johnson ha dimitido de la secretaría autonómica de comunicación. Pese a su oscuro pasado en RTVV,  marcado por denuncias de manipulación y su silencio ante el escándalo del acoso sexual a tres trabajadoras, Alberto Fabra no dudó en ficharla para el núcleo duro de su gabinete. Y le ha durado apenas unos meses.
La larga sombra del cierre de RTVV no deja en paz a Fabra, ni en la calle ni en los despachos. Veremos si tampoco en los juzgados. Tal vez necesitó, él también, una jornada de reflexión cuando en apenas unas horas decidió de forma irracional y autoritaria el cierre de la radiotelevisión pública de los valencianos.



Publicat al 'Levante de Castelló' el  23 de Maig de 2014

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